Velación de Jesús Nazareno

¿No es éste el hijo del carpintero?

Evangelio según Mateo, capítulo 13, versículo 55

 

¿No es éste el hijo del carpintero? ¡Pero si su madre es María, y sus hermanos son Santiago, y José, y Simón, y Judas! Reflexión La reacción de los habitantes de Nazaret tiene como origen el hecho de que sea Jesús quién enseñe y haga milagros. No esperaba encontrar en el hijo del carpintero sabiduría divina ni poder espiritual para sanar enfermos o echar fuera a los demonios. Su reacción de asombro está marcada por la duda, por la inquietud de entender si realmente su sabiduría y poder provienen de Dios. Recordemos que en el tiempo de nuestro Señor la concepción judía acerca de la revelación de Dios había aceptado el hecho de que él guardaba silencio.

Desde hacía cientos de años no se había levantado otro profeta en nombre del Señor y los judíos habían creado toda una serie de concepciones sobre ángeles y demonios que les llenaban de temor e incertidumbre. A la luz de estas concepciones populares el mensaje de Dios se da a conocer a través de un escriba o sacerdote, ni de un saduceo o fariseo, sino a través de un carpintero, famoso por sus milagros y rechazado por las autoridades de Israel, incluso se le ha llegado a acusar de ser instrumento de santanas y había algunos que ya se habían propuesto acabar con él. Las autoridades religiosas de Israel y el pueblo mismo no podían leer las señales de los tiempos que anunciaban el cumplimiento de las promesas de Dios. Jesús fue piedra desechada, incomprendida y rechazada por las ovejas que había sido enviado a rescatar.

 

Proyecto: Emilio Maldonado

Realización: Adolfo Gálvez y Hermandad